viernes, 22 de enero de 2021

DISIFREDO GARITA, TRASPASANDO EL UMBRAL EN EL MAC, 2020.




DISIFREDO GARITA, TRASPASANDO EL UMBRAL EN EL MAC, 2020.

En enero de 2019 la historiadora de arte María Enriqueta Guardia me notificó que estaba preparando una exposición sobre el pintor Disifredo Garita que falleció en 1997 y si podía aportar documentos sobre él. Le envié algunas fotos y un comentario sobre las vivencias de juventud con Garita en el San José de 1960-70. Luego revisando mi obra xilográfica encontré un retrato que hice de este amigo pintor. El texto que le envié a la historiadora Guardia y se publica una parte de el en el catálogo de la exposición titulada Disifredo Garita, Traspasando el umbral,  que se realizó en el Museo de Arte Costarricense, MAC, en el mes de diciembre del 2020. El texto que envié a la Comisaria de la exposición fue el siguiente:....

DISIFREDO GARITA EN EL RECUERDO

Corrían los años 1964-1965 en San José de Costa Rica. La Casa del Artista era un centro artístico que atraía a una generación de pintores que se unificaban en un deseo, dar a conocer su arte. Con esta finalidad se creó en Grupo TOTEM, y además abarcábamos poesía y teatro. La primera exposición se realizó el 15 de agosto de 1965 en el Parque Central, y entre los  días 20 – 27 de agosto del mismo año,  se expuso en Las Arcadas, frente al Teatro Nacional, patrocinada por la Dirección General de Artes y Letras.  En el año 1966, exponemos  en el Centro Cultural Norteamericano-Costarricense. Ese mismo año, hacemos una exposición en la Caja Costarricense de Seguro Social,  en la cual se une el artista Disifredo Garita al grupo.

Cuando Garita expone con nosotros es un pintor que ya había expuesto su obra en el Centro Cultural Norteamericano-Costarricense de Limón, y que repite en 1966 en San José.  En tiempos en que fue Director de Artes y Letras el arquitecto y pintor Felo García, al cual le llamaba mucho la atención la pintura de Disifredo, expuso en las salas de la Institución su obra, en 1965. Así es que cuando Garita se une al grupo, es de los pocos que ha hecho exposiciones individuales. 

Su arte en estos momentos es distinto a lo que se hacía en el país. Tenía un aire de pintura tropical, con una iconografía muy interracial, incorporando personajes, flores, frutos y animales que le daban a su obra un aire de primitivismo no buscado, sino sentido, con una pincelada gruesa donde el óleo adquiría brillantez.  Era un artista joven de Alajuela, de pocas palabras a pesar de practicar la poesía. Nos acompañaba a nuestras actividades, como  cuando la señorita Elaine Johnson, conservadora del Museo de Arte Moderno de Nueva York, se interesó por nuestra obra, especialmente el grabado y el dibujo.  El 7 de julio  de 1967 volvemos a exponer juntos en la Dirección General de Artes y Letras. En 1968 yo viajo a Europa a estudiar arte y Garita a México, con el mismo fin.

Nos volvemos a encontrar  en 1975 cuando,  junto con la pintora Teresa Grasa  volvemos a Costa Rica a exponer en la sala de exposiciones Jorge Debravo, hablamos del arte y la vida, ya era un pintor consolidado en el ambiente artístico de Costa Rica. De su fallecimiento en 1997 me enteré en España, lo sentí muchísimo. Garita nos dejó un arte muy particular y, como escribió Ricardo Ulloa Barrenechea de su obra : 

…Óleos llenos de luz, colorido y sugestivo diseño, con figuras  indio-negroides, envueltas en gamas brillantes y luminosas. Con fuerte expresión logra una muy rica síntesis del paisaje y figura  y no sin negar su arraigo tropical y telúrico,….

Carlos Barboza Vargas

Zaragoza, Enero 2019.

…….

He leído con interés el catálogo en la red, donde la historiadora María Enriqueta Guardia hace un exhaustivo estudio de la trayectoria del artista y su obra.

Conocía la obra pictórica de Garita hasta 1968, en que ambos salimos de Costa Rica, él rumbo a México y yo rumbo a Europa. En ese tiempo además de arte, estudiamos paralelamente la disciplina de restauración de cuadros con el fin de ahondar en los misterios de la técnica y de los artistas del pasado. El vuelve a Costa Rica con el título mexicano y yo obtengo el título de restaurador en España después de tres años de estudio y luego en Roma me otorgan el título internacional de Restaurador de Bienes Culturales por la UNESCO, en el año 1973.

De la obra de Garita después de México solamente tenía información de algunos cuadros, pero no en su conjunto, pero esta exposición en el MAC, es una oportunidad para hablar de ella como se analiza muy bien en el catálogo. El Garita que exponía en el Grupo Totem, era la de un pintor autodidacta, que pintaba por intuición. En aquel tiempo solamente estudiábamos las obras del arte extranjero por reproducciones en blanco y negro y algunas con el color de la época. Las únicas pinturas europeas que veíamos eran las que se encontraban en los plafones y paredes del Teatro Nacional. Garita pinta con sentimiento fauvista, es decir, era un salvaje tierno e impulsivo, que llenaba de colores primarios sus telas, con volumétricas pinceladas.

Su obra al regreso de México se ve muy influida técnica e iconográficamente por el surrealismo mexicano. Hay que pensar que este país es el primero de Latinoamérica en dar cobijo a intelectuales y pintores surrealistas. En 1938 André Bretón declara a México el país surrealista por excelencia. Los surrealistas europeos huyen debido a la persecución Nazi y encuentran refugio en este país. La presencia de Bretón, Trosky, Dalí, Buñuel, que junto con Diego Rivera y Siqueiros difunden este movimiento en el país, es fundamental. El primer surrealista es Rufino Tamayo. Pero son las mujeres pintoras europeas la que le dan cuerpo onírico y simbolista, como son Remedios Varó, nacida en España en 1908 y la gran Leonora Carrington, inglesa de 1917, que desde muy joven participó con los surrealistas, siendo pareja de Max Ernst. Se nacionaliza mexicana y tiene un museo con su nombre. Entre las mexicanas se encuentra Frida Kahlo, que no sabía que era surrealista, hasta que se lo dijo Bretón cuando vió su obra en su estudio. La otra pintora es María Izquierdo.

Cuando Garita llega a México se encuentra con esta movimiento consolidado y sin duda por su obra posterior, se ve que estudió con detenimiento está corriente artística mexicana, como lo demuestra a su regreso a Costa Rica. El surrealismo mexicano tiene un mundo esotérico y mágico, buscaban adaptar el misticismo indígena a su obra. También les interesaba el tarot, la alquimia, la astrología, la brujería y la ciencia. La aplicación del número aúreo, que volvió a poner al día Salvador Dalí en su obra Leda Atómica

Por el estudio de María Enriqueta Guardia explica que Garita buscaba todos estos pensamientos y adaptarlos a su obra, como sucede en: Gloria vuelve a casa, Entrada al hotel u  Homenaje a Escher. La pintura más compleja no tiene título, en ella se ve a una especie de científico pobre o alquimista en su laboratorio tropical. Me recuerda a Aureliano Buendía en su laboratorio en Cien años de soledad de García Márquez. La explica de la siguiente manera María Enriqueta Guardia. "......Otra de esas pinturas, es un autorretrato en el que se muestra como un duende alquimista en busca de elementos constitutivos del universo, la transmutación de los metales y el elixir de la vida, una tabla con frascos de vidrio y una especie de alambique terminando en bola de cristal que sostiene en sus manos....." es un óleo de 1986.

Hay que asomarse al huerto del vecino y aprender, para luego sembrar el tuyo. Garita tiene su huerto bien cultivado con sus propios frutos, que lo hace un artista pictórico importante en la historia de la plástica de Costa Rica.

Carlos E. Barboza Vargas.

Archivo Barboza-Grasa, Zaragoza 2021.

Ver enlaces:

http://barbozagrasa.blogspot.com/2011/06/el-grupo-totem-en-el-centro.html

http://barbozagrasa.blogspot.com/2009/06/barboza-xilografias-costa-rica.html

http://barbozagrasa.blogspot.com/2009/07/olga-espinach-y-la-casa-del-artista-en.html

http://barbozagrasa.blogspot.com/2011/05/jorge-debravo-y-el-circulo-de-poetas-de.html


  

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario