DISIFREDO GARITA, TRASPASANDO EL UMBRAL EN EL MAC, 2020.
En enero de 2019 la historiadora de arte María
Enriqueta Guardia me notificó que estaba preparando una exposición sobre el
pintor Disifredo Garita que falleció
en 1997 y si podía aportar documentos sobre él. Le envié algunas fotos y un
comentario sobre las vivencias de juventud con Garita en el San José de
1960-70. Luego revisando mi obra xilográfica encontré un retrato que hice de
este amigo pintor. El texto que le envié a la historiadora Guardia y se publica
una parte de el en el catálogo de la exposición titulada Disifredo Garita, Traspasando el
umbral, que se realizó en el Museo de Arte Costarricense, MAC, en
el mes de diciembre del 2020. El texto que envié a la Comisaria de la
exposición fue el siguiente:....
DISIFREDO GARITA EN EL
RECUERDO
Corrían los años 1964-1965 en San José de Costa Rica. La Casa del Artista era un centro
artístico que atraía a una generación de pintores que se unificaban en un
deseo, dar a conocer su arte. Con esta finalidad se creó en Grupo TOTEM, y además abarcábamos
poesía y teatro. La primera exposición se realizó el 15 de agosto de 1965 en el
Parque Central, y entre los días 20 – 27
de agosto del mismo año, se expuso en
Las Arcadas, frente al Teatro Nacional, patrocinada por la Dirección General de
Artes y Letras. En el año 1966,
exponemos en el Centro Cultural
Norteamericano-Costarricense. Ese mismo año, hacemos una exposición en la Caja
Costarricense de Seguro Social, en la
cual se une el artista Disifredo Garita
al grupo.
Cuando Garita expone con nosotros es un pintor que ya había expuesto su
obra en el Centro Cultural Norteamericano-Costarricense de Limón, y que repite
en 1966 en San José. En tiempos en que
fue Director de Artes y Letras el arquitecto y pintor Felo García, al cual le
llamaba mucho la atención la pintura de Disifredo, expuso en las salas de la
Institución su obra, en 1965. Así es que cuando Garita se une al grupo, es de
los pocos que ha hecho exposiciones individuales.
Su arte en estos momentos es distinto a lo que se hacía en el país. Tenía
un aire de pintura tropical, con una iconografía muy interracial, incorporando
personajes, flores, frutos y animales que le daban a su obra un aire de
primitivismo no buscado, sino sentido, con una pincelada gruesa donde el óleo
adquiría brillantez. Era un artista
joven de Alajuela, de pocas palabras a pesar de practicar la poesía. Nos
acompañaba a nuestras actividades, como
cuando la señorita Elaine Johnson, conservadora del Museo de Arte
Moderno de Nueva York, se interesó por nuestra obra, especialmente el grabado y
el dibujo. El 7 de julio de 1967 volvemos a exponer juntos en la
Dirección General de Artes y Letras. En 1968 yo viajo a Europa a estudiar arte
y Garita a México, con el mismo fin.
Nos volvemos a encontrar en 1975
cuando, junto con la pintora Teresa
Grasa volvemos a Costa Rica a exponer en
la sala de exposiciones Jorge Debravo, hablamos del arte y la vida, ya era un
pintor consolidado en el ambiente artístico de Costa Rica. De su fallecimiento
en 1997 me enteré en España, lo sentí muchísimo. Garita nos dejó un arte muy
particular y, como escribió Ricardo Ulloa Barrenechea de su obra :
…Óleos llenos de luz, colorido y sugestivo diseño, con figuras indio-negroides, envueltas en gamas
brillantes y luminosas. Con fuerte expresión logra una muy rica síntesis del
paisaje y figura y no sin negar su
arraigo tropical y telúrico,….
Carlos Barboza Vargas
Zaragoza, Enero 2019.
…….
He leído con interés el catálogo en la red,
donde la historiadora María Enriqueta
Guardia hace un exhaustivo estudio de la trayectoria del artista y su obra.
Conocía la obra pictórica de Garita hasta
1968, en que ambos salimos de Costa Rica, él rumbo a México y yo rumbo a
Europa. En ese tiempo además de arte, estudiamos paralelamente la disciplina de
restauración de cuadros con el fin de ahondar en los misterios de la técnica y
de los artistas del pasado. El vuelve a Costa Rica con el título mexicano y yo
obtengo el título de restaurador en España después de tres años de estudio y
luego en Roma me otorgan el título internacional de Restaurador de Bienes
Culturales por la UNESCO, en el año 1973.
De la obra de Garita después de México
solamente tenía información de algunos cuadros, pero no en su conjunto, pero
esta exposición en el MAC, es una oportunidad para hablar de ella como se
analiza muy bien en el catálogo. El Garita que exponía en el Grupo
Totem, era la de un pintor autodidacta, que pintaba por intuición. En
aquel tiempo solamente estudiábamos las obras del arte extranjero por
reproducciones en blanco y negro y algunas con el color de la época. Las únicas
pinturas europeas que veíamos eran las que se encontraban en los plafones y
paredes del Teatro Nacional. Garita pinta con sentimiento fauvista, es decir, era un salvaje tierno e impulsivo, que llenaba
de colores primarios sus telas, con volumétricas pinceladas.
Su obra al regreso de México se ve muy
influida técnica e iconográficamente por el surrealismo mexicano. Hay que
pensar que este país es el primero de Latinoamérica en dar cobijo a
intelectuales y pintores surrealistas. En 1938 André Bretón declara a México el
país surrealista por excelencia. Los surrealistas europeos huyen debido a la
persecución Nazi y encuentran refugio en este país. La presencia de Bretón, Trosky, Dalí, Buñuel, que junto
con Diego Rivera y Siqueiros difunden este movimiento en
el país, es fundamental. El primer surrealista es Rufino Tamayo. Pero son las mujeres pintoras europeas la que le dan
cuerpo onírico y simbolista, como son Remedios
Varó, nacida en España en 1908 y la gran Leonora Carrington, inglesa de 1917, que desde muy joven participó
con los surrealistas, siendo pareja de Max Ernst. Se nacionaliza mexicana y
tiene un museo con su nombre. Entre las mexicanas se encuentra Frida Kahlo, que no sabía que era
surrealista, hasta que se lo dijo Bretón cuando vió su obra en su estudio. La
otra pintora es María Izquierdo.
Cuando Garita llega a México se encuentra con
esta movimiento consolidado y sin duda por su obra posterior, se ve que estudió
con detenimiento está corriente artística mexicana, como lo demuestra a su
regreso a Costa Rica. El surrealismo
mexicano tiene un mundo esotérico y mágico, buscaban adaptar el misticismo
indígena a su obra. También les interesaba el tarot, la alquimia, la
astrología, la brujería y la ciencia. La aplicación del número aúreo, que
volvió a poner al día Salvador Dalí en su obra Leda Atómica.
Por el estudio de María Enriqueta Guardia
explica que Garita buscaba todos estos pensamientos y adaptarlos a su obra,
como sucede en: Gloria vuelve a casa,
Entrada al hotel u Homenaje a Escher. La pintura más
compleja no tiene título, en ella se ve a una especie de científico pobre o alquimista
en su laboratorio tropical. Me recuerda a Aureliano Buendía en su laboratorio
en Cien años de soledad de García
Márquez. La explica de la siguiente manera María Enriqueta Guardia. "......Otra de esas pinturas, es un
autorretrato en el que se muestra como un duende alquimista en busca de
elementos constitutivos del universo, la transmutación de los metales y el
elixir de la vida, una tabla con frascos de vidrio y una especie de alambique
terminando en bola de cristal que sostiene en sus manos....." es un
óleo de 1986.
Hay que asomarse al huerto del vecino y
aprender, para luego sembrar el tuyo. Garita tiene su huerto bien cultivado con
sus propios frutos, que lo hace un artista pictórico importante en la historia
de la plástica de Costa Rica.
Carlos E. Barboza Vargas.
Archivo Barboza-Grasa, Zaragoza 2021.
Ver enlaces:
http://barbozagrasa.blogspot.com/2011/06/el-grupo-totem-en-el-centro.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2009/06/barboza-xilografias-costa-rica.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2009/07/olga-espinach-y-la-casa-del-artista-en.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2011/05/jorge-debravo-y-el-circulo-de-poetas-de.html




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