El 20 de septiembre de 2020 se han cumplido 125 años de la
existencia del periódico Heraldo de
Aragón, fundado en 1895 por el joven periodista Luis Montestruc Rubio, (1868-1897) quien trasmite la propiedad el 2
de noviembre de 1896 a su amigo Antonio
Motos Martínez, (1862-1923), que ejerce además su dirección, hasta 1900,
año en que la delega en Darío Pérez. En 1906 le sucede en la dirección el
abogado y escritor José Valenzuela La Rosa. En 1909 el Heraldo de Aragón se
convierte en sociedad anónima y es nombrado director, su sobrino, Antonio Mompeón Motos, (1880-1940).
Desde entonces, esta familia ha velado por la supervivencia de esta empresa,
fruto de la pasión por la difusión de las ideas, con las palabras precisas y estando
siempre al tanto del acontecer diario, desde Aragón al resto del mundo.
Aurelio Grasa Sancho nace en 1893 y desde niño siente una gran afición por las máquinas, la locomoción y la fotografía. Desde la bodega del bazar La Bola Dorada, situado junto a la Plaza de San Felipe, propiedad de sus padres, Joaquín Grasa Sieso y Eloísa Sancho Serrano, inicia sus experimentos fotográficos, retratando su entorno ciudadano y a sus compañeros y familiares. En 1907 le publican, por primera vez, una fotografía en la revista Blanco y Negro, editada por Prensa Española, en Madrid, junto a otra imagen del maestro Lucas Escolá.
La primera colaboración fotográfica de Aurelio Grasa con el
Heraldo de Aragón data del 13 de junio de 1910,
año en que publica dos fotografías, Los
Alcaldes de Borja, Agón y Bulbuente en el patio de la Diputación Provincial de
Zaragoza y Exposición
de flores en el umbráculo de Hospicio de Zaragoza. Consta cliché del Heraldo, Foto de Grasa. Durante
el año 1910 publica 25 fotografías, relatando gráficamente los mítines de los
huelguistas, corridas de toros,-Bombita en Corella-, Fiestas de Alagón, toros en El Pilar, ferias
de ganados, y plantando remolacha en los
campos de Zaragoza. Durante los años siguientes, aumenta su número de
fotografías publicadas en Heraldo: En 1911, 70 fotografías; en 1912, 196 fotografías;
en 1913, 164 fotografías; en 1914, 94, fotografías; en 1915, 149 fotos; en
1916, 57 fotos y en 1917, 27 fotos. En total publica en Heraldo, 782 fotografías, fechadas entre 1910 y
1917, como Fotógrafo del Heraldo de
Aragón. Utiliza cámaras fotográficas Goerz, con objetivo muy luminoso, de
placas de 13 x 18 cms. y otra de placas de 9 x 12 cms.
En estos mismos años, Aurelio
está cursando la carrera de Medicina en la Universidad de Zaragoza,
licenciándose en 1917, hecho del que da noticia el Heraldo, como agradecimiento
a la labor fotográfica de su joven colaborador. Asimismo, Aurelio durante sus
prácticas, da cuenta de la actividad médica de sus profesores, como el Dr. Ricardo
Royo Villanova, el Dr. Ricardo Lozano Monzón o el Dr. Francisco Arpal Daina, a
quienes muestra impartiendo sus clases magistrales, en los laboratorios,
tratando o interviniendo quirúrgicamente a enfermos, constituyendo un
testimonio fotográfico de gran interés.
Pero Aurelio Grasa no sólo atiende a la actualidad gráfica de toda la región aragonesa y regiones limítrofes, mostrando imágenes de los acontecimientos. Fotografía a la ciudad de Zaragoza desde un punto de vista humanista, a sus habitantes en todos sus ámbitos, con asombrosa naturalidad. Fotografía a las vendedoras del Mercado, a los niños del Hospicio y de las Escuelas Municipales, a los militares en su Jura de Bandera, a los políticos, a las muchedumbres zaragozanas en sus reivindicaciones por el Canfranc, a los deportistas, nadadores, exploradores, ciclistas, motoristas, aviadores y bomberos.. a los toreros, estudiantes, obreros y obreras de las fábricas de calzados, de chocolates, de industrias mineras, -como Tierga,- a los agricultores, en sus faenas del campo, a las olivareras de Albalate, a las jóvenes casaderas en sus bodas; retrata las fiestas del Museo de Zaragoza, - con meriendas y verbenas benéficas -, los automóviles y sus ocupantes, los entierros de personajes imprescindibles, como Joaquín Costa, los espectáculos de teatro, cine, música, exposiciones de pintura, artistas en su estudio, cartelistas, dibujantes, escultores, cantantes, pianistas, como Pilar Bayona, y periodistas.
Aurelio fotografía también a sus compañeros, a esos periodistas invisibles que redactan las noticias pero nunca salen en los medios impresos, tales como Alberto Casañal Shakery, Adolfo Gutiérrez, Andrés Gay, Filomeno Mayayo, Ramón Casas, Modestino, …y hasta a su Director, D. José Valenzuela La Rosa, en su despacho y en su casa de la calle Costa, nº 10, por quien sentía un afecto especial, como comentaba él personalmente. La época de colaboración de Aurelio, entre 1910 y 1917, se enmarca dentro del periodo de dirección del Heraldo de Aragón por Valenzuela La Rosa, entre los años 1906 y 1916.
También fotografía las instalaciones de Heraldo durante estos años, entre 1910 y 1917, las máquinas de imprenta,- imágenes en las que se advierte su marca Schnellpressenfabrik Frankenthal Albert & Co., - la bendición de las instalaciones, las linotipias, los operarios que las hacen funcionar, el despacho del director Valenzuela en el que deciden la publicación de las noticias, las consultas con los empleados del taller, las comidas de fraternidad de todos los empleados de Heraldo de Aragón,… en fin, todo un testimonio directo, de primera mano, indudable, pues él estuvo allí y así lo vio y dejó impreso en su cámara. Algunos de sus compañeros, Ramón Casas y Modestino, le dedican su propia foto hecha por Aurelio, con expresiones de gran camaradería. A mi simpático amigo y generoso fotógrafo, suyo invariable, Ramón Casas. A mi queridísimo amigo Grasa, el mejor de los fotógrafos europeos, y el chico más simpático de este pueblo. Su buen amigo, Modestino. Conservamos las placas y sus pruebas dedicadas.
Tras su Licenciatura en Medicina en 1917, Aurelio continúa su especialización médica en Madrid y París, estableciendo finalmente su Consulta como Radiólogo y Dermatólogo en Zaragoza en 1921, en el Paseo de la lndependencia, nº 22 y a partir de 1927 en Joaquín Costa, nº 3. Sigue su relación con Heraldo y colabora dando cuenta de sus viajes como montañero, al Pirineo Aragonés, - Candanchú y Sallent -, y sus salidas al exterior, Francia, Suiza, Italia, Austria, publicando sus novedosas e impactantes imágenes en los preciosos Almanaques del Heraldo, que se publican para los años 1934, 1935 y 1936.Con la llegada de Antonio Bruned Mompeón a la dirección de
Heraldo, en 1952, Aurelio se presenta al joven director de 22 años y le entrega una colección de fotografías de
su época como colaborador de Heraldo para el Archivo gráfico del diario, hecho
que agradeció mucho en esos difíciles momentos y que nos manifestó él mismo en
1980, en el transcurso de una conversación en su despacho, cuando restaurábamos
la cúpula Regina Martirum de Goya en
El Pilar. Nosotros en esa época colaborábamos con el Heraldo publicando
artículos sobre el tema de Goya muralista. La amistad de Aurelio Grasa con Heraldo de Aragón continúa hasta su
muerte en 1972.
Nosotros, el Archivo Barboza Grasa, herederos y conservadores del Archivo Fotográfico de Aurelio Grasa, hemos continuado colaborando con Heraldo de Aragón, especialmente con Antonio de Yarza y Pilar de Yarza, en cuantas ocasiones nos lo han solicitado: en 1992, con la edición en fascículos de Goya en el camino; en 1995, en el Centenario, en los 110 años y en los 125 años, aportando en esta última ocasión tres fotografías magistrales de Aurelio Grasa, fechadas en 1911 y 1912, Mas de 30.000 personas desfilan ante el cadáver de Costa, instalado en el Salón Rojo del Ayuntamiento de Zaragoza y El aviador Garnier a bordo de su avión Bleriot XI con otro pasajero detrás punto de despegar en el aeródromo de Valdespartera, durante la III Semana de la Aviación, en octubre de 1912, y la tercera foto, fechada en 1915, Un amigo del HERALDO. Un baturro comprando el extraordinario a la veterana vendedora del Heraldo, La Castellana, una de las expendedoras de periódicos más antiguas.
En este momento feliz del 125 aniversario deseamos publicar, como homenaje al longevo diario, Heraldo de Aragón, esta colección de fotografías de Aurelio Grasa, muchas de ellas inéditas, y que aportan claves desconocidas hasta la fecha, que retratan a esos personajes invisibles, esas instalaciones periodísticas en las que se imprimía un periódico aragonés con tanta energía como veracidad y libertad. Creemos que constituyen un testimonio único de esa primera época tan heroica como apasionante, del nacimiento y consolidación de esta empresa que emplea palabras precisas. ¡Larga vida a Heraldo de Aragón, a sus propietarios, trabajadores y a sus lectores, y todos ellos reciban nuestro afecto en esta andadura que no termina aquí, continuará,…..
Teresa Grasa Jordán y Carlos Barboza Vargas
Archivo Barboza Grasa
Ver enlaces:
http://barbozagrasa.blogspot.com/2010/06/aurelio-grasa-y-juan-dominguez-lasierra.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2010/03/100-anos-del-archivo-barboza-grasa.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2014/06/aurelio-grasa-fotografia-cecilio.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2014/12/aurelio-grasa-en-mores-calatayud.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2017/10/ano-1917-ultimos-reportajes-de-aurelio.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2011/02/el-reportaje-fotografico-del-entierro.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2011/03/joaquin-costa-un-testimonio-historico.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2018/10/fotos-de-aurelio-yteresa-grasa-en-las.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2017/11/centenario-del-mausoleo-de-joaquincosta.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2017/10/aurelio-grasa-fotografia-en-el-museo-de.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2018/09/aurelio-grasa-fotografiando-las-fiestas.html

Grave olvido constante e impertinente. Antonio Bruned forma parte de nuestra tierra y del diario que dirigió con rigor y desde dentro, valiente y bueno. . Nadie lo menciona, quien se ocupa de esto se retrata y el silencio indica que no está permitido nombrarlo,
ResponderEliminarHoy este periódico no tiene ni un periodista al mando , es tan solo una empresa sin éxito editorial y muy bien acolchada . Una forma de fabricar diversos artículos en efectivo
" Con la llegada de Antonio Bruned Mompeón a la dirección de Heraldo, en 1952, Aurelio se presenta al joven director de 22 años y le entrega una colección de fotografías de su época como colaborador de Heraldo para el Archivo gráfico del diario, hecho que agradeció mucho en esos difíciles momentos y que nos manifestó él mismo en 1980, en el transcurso de una conversación en su despacho, cuando restaurábamos la cúpula Regina Martirum de Goya en El Pilar. Nosotros en esa época colaborábamos con el Heraldo publicando artículos sobre el tema de Goya muralista. La amistad de Aurelio Grasa con Heraldo de Aragón continúa hasta su muerte en 1972."
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