EXPOSICIÓN DE 30 GRABADOS Y DIBUJOS EN LA OEA, WASHINGTON 1975.
Estando en Costa Rica exponiendo, junto a
Teresa Grasa en la Sala Jorge Debravo, en la Universidad
y en la colectiva Salón del Dibujo 1975,
recibí una carta del historiador D. José Gómez Sicre, de la Unidad de Artes
Visuales de la Organización de los Estados Americanos, OEA, fechada el 13 de agosto de este año, donde me notifica que ha
recibido la obra que le envié y que la exposición Engravings by CARLOS BARBOZA of Costa Rica
se celebrará el 4 de septiembre de 1975.
Esta carta fue muy satisfactoria para mí, ya
que habla de mi obra gráfica en los siguientes términos: ".....Sus grabados están en nuestro poder y me han parecido
excelentes. Considero que por su vitalidad y su presentación técnica, pueden
considerarse como el de más alta calidad que hayamos presentado de artista
costarricense alguno." y continua: "La
fuerza de expresión de la figura y de las composiciones, unidas a su profundo
conocimiento del grabado, hacen de estas estampas, obras muy refinadas de las
artes gráficas latinoamericanas."
Inmediatamente nos pusimos a preparar el viaje
a Washington, pero queríamos estar unos días en Ciudad México, pero había un
problema. En esos años México no tenía relaciones diplomáticas con España y
teníamos que sacar la visa de turista para Teresa que es española y que no se
retrasara. En ese tiempo era Ministro de Cultura D. Guido Sáenz González, al que yo conocía desde los tiempos en que
trabajaba como actor en el Teatro Arlequín, pionero del teatro en el país. Más
tarde cuando estaba becado en Madrid, me prolongó y aumentó la beca para que
terminara mis estudios. Las veces que regresé a Costa Rica a exponer, me entrevistó
y difundió mi obra por la televisión en su famoso programa cultural Atisbos. Nos recibió muy amigablemente y
hablamos de arte y proyectos y a la vez le dijimos nuestro problema para poder
visitar el Distrito Federal. Inmediatamente llamó a la Embajada de México y al
día siguiente le otorgaron la visa turística a Teresa.
Estuvimos unos días en D.F., en el que yo
había visitado antes de viajar a Europa en 1968. Nos hospedamos en el Hotel del
Prado frente a la Alameda Central en cuyo vestíbulo se encontraba el mural de
Diego Rivera titulado "Sueño de una
tarde dominical en la Alameda Central", donde se encuentra el pintor
de la mano de la Catrina. Luego visitamos el magnífico Museo Antropológico, Las
pirámides de Teotihuacán, subiendo a la dedicada al Sol, el Palacio de Bellas
Artes con sus magníficos murales, la Plaza Garibaldi donde cantan los
mariachis,.......
De ahí a Washington, donde nos esperaban
nuestros amigos Doña Mirtha y Alfoso de Perea,
alojándonos en su casa de Maryland. Comenzamos a enmarcar la obra para la
exposición. Durante este periodo tuvimos una buena relación con José Gómez
Sicre, cubano e historiador de arte, con gran conocimiento del arte
Latinoamericano. Nos invitó a sus oficinas y pudimos apreciar los fondos que
tenía de obra adquirida de artistas de América, con vistas a la creación de un
Museo, que hoy es una realidad. También conocía muy bien el arte moderno en
España.
El día 4 de septiembre se inauguró la muestra
que constaba de 30 obras, 5 dibujos a plumilla y tempera, un linograbado - xilografía
a color y 24 grabados realizados en técnica de aguafuerte, aguatinta o resina y
barniz blando. Como esta era la primera exposición después de las vacaciones
del verano, se dió cita todo el Cuerpo Diplomático y el Embajador de Costa Rica,
Dr. Rodolfo Silva, presentó el acto. Fue un éxito de público y ventas. Durante
los días que duró la exposición aprovechamos para conocer esta bella ciudad de
Washington y sus grandes useos, donde se guardan grandes obras del arte
internacional. El periódico Excelsior
de Costa Rica dio la noticia de la siguiente forma: Carlos Barboza expone en la sede de la OEA.
Antes de regresar a España queríamos estar
unos días en New York y ver todo lo que esta ciudad encierra. Con el dinero de
la obra vendida nos alojamos en el Hotel
Biltmore, hoy desaparecido, muy cerca de la Quinta Avenida y de la Estación
del ferrocarril, fue todo un nuevo mundo de experiencias. En esa época había
dos líneas aéreas que cruzaban el Atlántico sin hacer escala, el Jumbo y el
Concord. Cuando fuimos a Costa Rica, los aviones de Iberia hacían escala en San
Juan de Puerto Rico o en Santo Domingo, lo que llamaban la Ruta de los Santos incluyendo a San José. Volvimos en el Jumbo de
IBERIA, al embarcar y estar dentro era como sentarse en un gran salón y
pensaba: ¿Esto vuela?... En ocho horas aterrizamos en Madrid y satisfechos por
haber cumplido un sueño de amistad y cariño hacía nosotros y nuestra obra. Una
vez en nuestro taller madrileño empezamos a preparar la exposición en Venecia.
Carlos Barboza Vargas
Septiembre 2020.
Archivo Barboza-Grasa.
http://barbozagrasa.blogspot.com/2019/08/mirtha-virginia-de-perea-de-washington.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2020/07/barboza-expuso-en-la-sala-jorge-debravo.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2018/05/grabadores-latinoamericanos-de-madrid.html
http://barbozagrasa.blogspot.com/2020/09/rodolfo-abularach-en-la-oea-y-galeria.html










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