viernes, julio 24, 2009

OLGA ESPINACH Y LA CASA DEL ARTISTA EN EL RECUERDO DE BARBOZA





Por mi hermana Elia me enteré en Zaragoza del fallecimiento de la amiga y maestra de pintores, Olga Espinach, en San José de Costa Rica, durante el mes de julio, en el que las lluvias tropicales refrescan y limpian las flores que le acompañarán hacia ese sitio en el que soñaba, donde la vida es linda si uno es libre.

La Casa del Artista que conocí, era un edificio grande, anexo al Teatro Nacional y al que se accedía por una puerta lateral, se subían unas largas escaleras y se encontraba uno con una galería cuadrada, con barandilla torneada a lo largo de su superficie, delimitando el vacío, pues el piso de abajo era exento y allí ensayaba la Orquesta Sinfónica Nacional para preparar sus Conciertos en el Teatro.

El espacio de esta galería estaba cubierto de caballetes con telas y artistas pintando en ellas, también había una sección para hacer modelado, las paredes se adornaban con posters de grandes maestros antiguos o contemporáneos. Junto con los pintores amigos comentábamos estas obras, en fin, era un espacio de Arte y Música. Es una lástima que este edificio desapareciera, ya que junto con el Teatro, el Hotel Costa Rica, Las Arcadas y su entorno, nos creíamos que estábamos en el París bohemio y artístico.

Olga Espinach era una mujer alta y delgada que caminaba por aquel bosque de caballetes hablando con los jóvenes que por allí andábamos. Yo tuve bastantes conversaciones de Arte con ella, y en especial me contaba sobre los Museos que había visitado, y la Pintura que mas le impresionó, refiriéndose con admiración a la pintura de Van Gogh, sus amarillos y la fuerza de su pincelada. Era una grata conversadora, con un fondo cultural muy amplio, lo que le permitía realizar la labor de educar a los artistas intuitivos de San José.

Yo fui por la Casa del Artista en el año 1964, y rápidamente me ambienté en aquella forma libre de enseñar el Arte, cada uno pintaba lo que quería o podía, también surtía de materiales, tubos de pintura, cartones para pintar, barro para modelar y todo sin cobrar un colón. Esto sí era arte puro y libre.

Junto con Carlos Valenzuela desde el Zapote donde vivíamos, ingresé en la Casa del Artista, luego le hice un retrato al estilo Van Gogh, y él me hizo otro a mí, nos acompañaba también desde Zapote el escritor Fernando Cabezas, al que le hice un retrato con un color expresionista, como me explicaba Olga Espinach que era la pintura del genial holandés.

Fue ella una de las impulsoras del Grupo Tótem, que nos animó a formar un grupo de pintores de la Casa del Artista y comenzamos a exponer en plazas y colegios, siendo una de las mas importantes la que realizamos en colaboración con el Círculo de Poetas, ya que expusimos poesía mural, en Las Arcadas, del 20 al 27 de agosto de 1965, presentada por la Dirección General de Artes y Letras, cuyo Director era el pintor Felo García. Casi todos los expositores éramos pintores de la Casa del Artista, como Antonio Arroyo, Ricardo Morales, Rafa Fernández, Juan Luis Rodriguez, Umberto Portillo, Carlos Valenzuela Marvin Rodriguez y Manuel Robles, exponiendo con nosotros la maestra Olga Espinach.

Como hecho importante, que revela la unión del Grupo Totem con La Casa del Artista, fue la visita que hizo en el año 1966 la Señora Johnson del Museo de Arte Moderno de Nueva York y su reunión con el Grupo Totem, publicando la noticia La Nación, y parte del pie de foto dice lo siguiente: Aparece en la grafica la Señorita Johnson en compañía del Señor Leland Cross, Agregado Cultural de la Embajada de Estados Unidos de América, con varios miembros del Grupo Tótem, Señores Disifredo Garita, Ricardo Morales, Barboza, González, y Jorge Gallardo. Después el grupo visitó La Casa del Artista, en donde departieron con su Directora la Señora Olga Espinach y varios profesores. La Señorita Johnson quedó muy entusiasmada al constatar las inquietudes del pueblo costarricense en materia de Arte.
Carlos Barboza
Zaragoza julio 2009

lunes, julio 20, 2009

GALLARDO Y BARBOZA DIBUJANDO EN COSTA RICA


Este año del 2009 mis hijos Carlos Aurelio y Carolina se casaron y fueron en viaje de novios a Costa Rica. A la vuelta, entre los muchos presentes familiares que trajeron, mi hermana me envió una monografía del dibujante y pintor costarricense Jorge Gallardo, que no tenía. Dicha publicación se titula Jorge Gallardo, artista del pueblo escrita por la historiadora Ileana Alvarado Venegas, editada por la Fundación Museos del Banco Central, en el 2003. He leído con mucha atención todo lo que se dice de la obra de mi amigo el pintor Gallardo, con el que compartí muchos momentos de amistad pictórica, a pesar de mi juventud, ya que me trataba como un colega y trabajábamos juntos por las calles de San José dibujando a su gente.


Conocí a Jorge en el año 1965, en el que, junto con el Círculo de Poetas costarricenses y el Grupo Totem, expusimos Poesía y Pintura en Las Arcadas, y uno de los expositores que participaba con los jóvenes era Gallardo. Desde ese momento tuvimos una grata amistad. Hablábamos de Arte, de Europa y de Costa Rica, y dibujábamos en las cafeterías. Conservo un bello dibujo que me hizo en el año 1966 y dos retratos que le hice a la vez, uno con anteojos y otro sin ellos, además de una xilografía.


Fue uno de los que mas insistió, junto con el poeta Laureano Albán, en que tenía que trasladarme a Europa para completar mi formación pictórica, como así lo hice, gracias a una Beca de la Dirección de Artes y Letras y, como él lo hizo en 1949, yo en 1968, me matriculé, junto con el pintor Antonio Arroyo, en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Continuamos en contacto por correo, y guardo tres publicaciones sobre su obra, como son una edición de lujo sobre sus Dibujos, de la Editorial Costa Rica de 1966, una edición mas sencilla que me envió, también de la misma editorial en 1974, dedicada con al siguiente frase: Para Carlos Barboza, con la amistad de siempre, Jorge Gallardo, Costa Rica 1972.

En 1974 me envió un libro firmado de poesías religiosas, cuyo título es Dar, amanecer del amor que supone una recopilación desde 1950, de su obra poética realizada en España, Italia, Costa Rica y Panamá, siempre buscando a Dios en la Naturaleza.


En 1975, cuando regresé a Costa Rica, casado con al pintora y grabadora española Teresa Grasa Jordán, nos vimos con Gallardo y Ruth en una cafetería, y en buena amistad nos intercambiamos presentes, regalándole a Teresa un bello dibujo dedicado de una pareja conversando en un bar, que guardamos en nuestra colección.

En la última monografía tan necesaria para comprender a los creadores costarricenses, tengo que puntualizar algunas cosas sobre Gallardo y su obra.
Sin duda alguna, el pintor Gallardo es hijo de su tiempo, es decir, del siglo XX, el siglo de Picasso, aunque siempre, en las conversaciones salía el pintor español, para bien o para mal. Gallardo no quería aceptar que había asimilado todo el cubismo, pero filtrado a través del gran pintor Daniel Vázquez Díaz, profesor en Madrid, el cual lo había visto en París, al tener contacto con Picasso y Juan Gris, éste conserva esta forma de componer de los cubistas, pero humanizando el dibujo y la pintura, en especial en su pintura mural y en la síntesis cromática, que es lo que Gallardo aprende de Vázquez Díaz. Se advierte en las primeras obras de Gallardo en Costa Rica.

Luego, en Italia Gallardo se fija en el Renacimiento, y mas aún en los prerenacentistas, que pudo haber visto en Asís, tierra de San Francisco, o en Florencia, con Cimabue, Giotto, Lorenzzetti, Masaccio y Piero della Francesca, todo un pozo de pintura religiosa tan importante en la cultura occidental. Somos hijos de los griegos y romanos y de la religión católica que ha conformado nuestra cultura, que ha dado tan grandes e imaginativos artistas. El mismo Guernica de Picasso se encuentra en el Beato de Liébana, Gauguin se refugia en la cultura pagana de la Polinesia, pero siempre buscando a Dios. Matisse nos deja una síntesis de color en la Capilla del Rosario de los Dominicos de Vence, que pintó en 1950.

Gallardo, a través de la religión cristiana busca su ser y, de una forma tropical, con colores planos, al igual que el último Matisse y los anónimos artistas de los códices miniados medievales, trata de llegar al gran público costarricense, y nos lo explica él mismo con las siguientes palabras en su Poema de trotamundos firmado en Italia en 1953:

….. Sentí el viento,
vi en el vientre luminoso de la luna
su dibujo fetal de niño adormecido;
me hice entonces la eterna pregunta
de los hombres:
de dónde venimos,
quiénes somos,
hacia dónde vamos?

Carlos Barboza Vargas

ver en picasa Barboza dibujando en Costa Rica




sábado, julio 11, 2009

BARBOZA ENTREVISTADO POR ZUERAS EN SU CASA




Daniel Zueras es un periodista aragonés que se trasladó a Costa Rica para ejercer su profesión en los medios de comunicación costarricenses, ahora es residente en el País y trabaja para la revista SU CASA, del Grupo La NACIÓN, para la cual ha hecho una entrevista con el título GOYA en el corazón que se puede ver en internet resumida en www.revistasucasa.com.


Entre otras cosas se habla de El Coloso de Goya y lo gratuito de crear tanta polémica sobre esta obra maestra. En nuestro blog http://barbozagrasa.blogspot.com/ publicamos nuestro último estudio titulado El Prado convierte un número en letra en El Coloso de Goya.


Otra de las preguntas era: ¿ Tiene Costa Rica alguna influencia en su trabajo? Contesto de la importancia del ambiente cultural del País y hablo de mis profesores y amigos; esto me hizo recordar mis años de estudiante en San José, de cuando andaba con los pintores del grupo TOTEM, y los poetas del Círculo de Poetas Costarricenses, dibujando y exponiendo en las plazas, escuelas e instituciones que ofrecían sus salas a los jóvenes creadores, al igual que con el dibujante y pintor Jorge Gallardo, del que guardo un estupendo retrato y otros dibujos. Con Paco Amighetti, profesor de Historia del Arte en la Universidad y excelente xilógrafo, mantuve una estupenda amistad, siendo uno de mis primeros críticos de mi obra en artículos publicados en La Nación. Conservo en mi colección de grabados excelentes xilografías suyas. También el filósofo aragonés Constantino Láscaris, me abrió los ojos a la cultura y Filosofía griega, y a los profesores del Liceo de Costa Rica, como Flora Luján, quien me enseño la técnica de la acuarela, y Juan Manuel Sánchez la caligrafía.


Con Lola Fernández empecé a dibujar desnudo del natural, y con Felo García, Dibujo lineal. Mientras estudiaba trabajaba con Óscar Bakit en su Agencia de Publicidad para pagarme los estudios.


Todo un abanico de artistas y pensadores que me abrieron el camino para poder subsistir en el difícil mundo de Europa y perfeccionar mi profesión artística.
Así que en picasa expongo una selección de dibujos que llamo
Barboza dibujando en Costa Rica 1963-1968, como homenaje a todo este mundo.

Carlos Barboza Vargas 2009

lunes, julio 06, 2009

EL COLOSO DE GOYA. EL MUSEO DEL PRADO CONVIERTE UN NÚMERO EN LETRA



En la página web del Museo Nacional del Prado sobre El Coloso de Goya, se publicó en el último apartado del informe, el Nº 16, la teoría que quiere justificar la descatalogación a Goya de esta obra maestra del Arte Universal, y adjudicársela a un posible ayudante y amigo, el pintor valenciano Asensio Juliá, de la siguiente manera:

16.-La posible firma en el cuadro y el papel de Asensio Juliá (Reproduce el número que se encuentra en el ángulo inferior izquierdo del cuadro de El Coloso, muy debilitado), y continúa el texto: “ en una zona habitualmente reservada a las firmas de los autores de una obra, signos que se han identificado recientemente como dos letras mayúsculas, A J , cuyas medidas en altura son de 11 mm que coinciden con las iniciales del pintor Asensio Juliá".
Y es aquí donde empieza el aquelarre goyesco de esta obra maestra, con repercusión mundial.

Primeramente, cada pintor firma su cuadro donde le da la gana, no hay un lugar prefijado para firmar, véase cuadros firmados por distintos autores en el Museo del Prado.

En la monografía de Asensio Juliá de Rafael Gil, se aprecian gráficamente las firmas a la derecha de sus obras, como en El Naúfrago o en la tabla del teatral y naif cuadro de El Diluvio, en que pone su inicial con una J cursiva grande. Catálogo nº 17-18 . Si Juliá hubiese imaginado o realizado esta magna pintura de El Gigante o El Coloso, la hubiese firmado con grandes caracteres en la parte más visible del cuadro, como sucede en El Naúfrago, en el cajón, o en la funda del sable, en El Desafío.


Tras analizar este número 17 y el porqué está allí ubicado, tenemos que recurrir a las dos testamentarías de la casa de Goya, una del año 1812, a la muerte de su esposa Josefa Bayeu, en que se numera el cuadro de Un Gigante con el número 16, y otra testamentaría posterior en la que aparece con el número 18. Como Javier de Goya era muy dado a numerar su herencia paterna, es decir, cuadros , grabados, dibujos…., con números y letras, tal como la X de Xavier, en ese lapso de tiempo, se pudo renumerar el cuadro con el número 17, intermedio entre los números anteriores, en base a otra catalogación.

Con todos estos datos, consultamos al especialista grafólogo y profesor, José Guillermo Pastor, Director del Centro Sócrates, de Madrid, para consultarle si el dichoso signo era número o letra. Se interesó por el tema y se puso a estudiar esta cuestión. Llegó a la misma conclusión, que era un número 17 no una letra, el signo que aparece en la parte inferior izquierda de 11 mm de altura, como quieren hacernos creer el Museo de El Prado.

Así que, si el sueño de la razón produce monstruos, debemos volver a la razón, y dejar a El Coloso de Goya en su sitio, en el que siempre ha estado desde que se dio a conocer públicamente, en 1930, y no hacer como el sueño de los alquimistas, pero al revés, convertir el oro en plata o latón.
Nosotros hemos escrito en nuestro blog http://barbozagrasa.blogspot.com/ y en picasa imágenes, una serie de reflexiones sobre El Coloso de Goya, tituladas:
1- El Coloso de Goya en el Blanco y Negro y La Esfera en 1930.
12 abril 2009.
2- Un Coloso en Zaragoza. Goya. 18 abril 2009.
3- Gran Coloso dormido. Goya. 3 mayo 2009.
4- Goya, Juliá y El Coloso. 15 mayo 2009
5- Goya, de Aula Dei a El Coloso. Toros, caballos, burros y brujas.
21 mayo 2009.
6- Antecedentes de El coloso de Goya. 27 mayo 2009.


Carlos Barboza Vargas Eloísa Teresa Grasa Jordán
Restauradores, Facultad de Bellas Artes de San Fernando, Madrid,
UNESCO, Roma. Miembros de ICOM.