sábado, junio 27, 2009

GOYA y la REGINA MARTYRUM en la FUNDACIÓN CAJA MADRID y la DGA


Leyendo y viendo el informe sobre La cúpula Regina Martyrum de la Basílica del Pilar, publicado por la Fundación Caja Madrid en 2008, que, por cierto, no ostenta el nombre de su autor, Goya, y la ciudad, Zaragoza, en la portada, avalado por profesores como José Manuel Cruz Valdovinos, de la Universidad Complutense de Madrid y por el profesor Gonzalo Borrás Gualis, de la Universidad de Zaragoza, en el video, y la restauración explicada por Mª Luisa García de la empresa Tracer, nos llama la atención que apenas se nombra nuestra intervención, llevada a cabo en 1981-82, por encargo del Instituto de Restauración de Madrid. No se publica ninguna imagen de cómo dejamos la cúpula tras la intervención, aunque tras la restauración se publicó por el Banco Zaragozano en 1982 un libro titulado Regina Martirum-Goya, según la inscripción goyesca, en el que aparecían imágenes magníficas y diversos textos con multitud de datos inéditos, técnicos y documentales.


Sin embargo, en las páginas 136, 144, 148 y 163 se reproducen fotografías en blanco y negro de los tiempos de la intervención de Ballester de 1967, y anteriores, así como en la página 138, una gran fotografía a toda plana y a color, de la cúpula tal y como la dejó Ballester en 1967, fotografía que utilizó profusamente Caja Madrid para promocionar en sus sucursales el inicio del presente trabajo. Igualmente, en los paneles explicativos junto al andamio del Pilar, se podían ver estas fotos antiguas. Ver picasa.

Esperamos que el presentar esta documentación gráfica del año 1967 y anterior, no sea con mala fe y si sea para justificar el elevado coste de arreglar unas goteras. Ver picasa.

Este hecho nos ha causado daños morales y profesionales, ya que mucha gente ha visto este cartel en las vitrinas de las sucursales de Caja Madrid. Solamente el periodista de Televisión Española, Pedro Fondevila, vio este desatino e inexactitud y reclamó públicamente por nuestro trabajo el día de la presentación del libro -video en Zaragoza, ya que él conoce bien el proceso que realizamos, pues fue seguido paso a paso por las cámaras de TVE en Aragón, gesto que agradecemos profundamente.

Veamos el informe de restauración que publicitan en el libro. Al no existir nuestro trabajo, es una forma de justificar el suyo.

Primeramente dicen que lavaron con agua caliente y diversos productos la superficie del fresco. Este método es una temeridad, que se aprecia en algunas figuras lastimadas, como el autorretrato de Goya, junto a San Lamberto, que se ha empalidecido. Ver picasa.

El fresco es una técnica de pintura muy delicada, cualquier cambio atmosférico afecta a su superficie, ya que el mortero de base se compone de cal apagada (hidróxido de calcio) y arena, carbonatándose por acción del anhídrido carbónico del aire y transformándose en carbonato de calcio, que forma una película sobre la superficie, y sujeta los pigmentos utilizados aplicados con agua o agua de cal. Los pigmentos minerales, que no se alteran químicamente, sólo están protegidos por esta capa finísima de carbonato cálcico, así es que si el agua para la limpieza se aplica caliente puede penetrar más en los poros de la estructura pictórica y remover el pigmento que se encuentra suelto. De ahí la debilidad de algunas pinceladas ligeras o las aguadas suaves del quehacer de Goya que apreciamos muy debilitadas tras esta intervención.

En cuanto a las grietas estructurales de la cúpula y los diversos estucos existentes en su interior, nosotros optamos por conservar algunos estucos antiguos, por la flexibilidad y adecuación de los mismos, ya que habían dado resultado satisfactorio hasta 1981, en especial los que colocó Ramón Stolz en 1940, utilizando como relleno estopa y otros materiales inertes y una mezcla de resina y cera de abejas. Esta mezcla flexible era necesaria por los grandes cambios climáticos que experimenta la cúpula y los movimientos de su estructura. Nosotros limpiamos la negra carbonilla grasa y el polvo acumulado en el interior de estas grietas que se internaba en profundidad. En alguna grieta aplicamos un sistema similar, estucando la grieta y colocando silicona coloreada con pigmentos en un extremo, para no endurecerla. Luego las estucamos y las reintegramos cromáticamente a la acuarela, con el sistema de regattino. El eliminar todos estos morteros anteriores y poner en su lugar un mortero moderno que se utiliza para revestimientos de fachadas, para sellar juntas y simular materiales pétreos, por su dureza e impermeabilidad cuando fragua, no nos parece recomendable. Y como dice un arquitecto del Pilar, cerrar una grieta es abrir dos.

Respecto a las lagunas, se han dedicado a picarlas, cuando solamente tenían que haber eliminado la acuarela con agua, pues fueron realizadas a la manera de cómo se trabaja la restauración del fresco en Italia, a base de polvo de mármol, cal y caseína, con los mismos elementos empleados en la cúpula, para que estos se integren en el material. Si no saben prepararlo recurren a productos industriales que el muro de cal terminará por rechazar, si no, al tiempo.

En la página 178 se reproduce el antes y el después de la famosa paloma, que ya sabíamos que existía, pues hace años, se contemplaba muy oscurecida en la linterna. En la última pintura general del templo en 1979 se cubrió con pintura al temple. En el coste del andamio de entonces no se ajustó el precio para limpiarla. En la página 179 se ve su estado después de la restauración y realmente, no se ve nada, lo único que hicieron es remover la suciedad y la pintura industrial, sin limpiar y sacar el tono blanco de la paloma y el ocre amarillo del cielo del fondo. Por eso no publicitan cómo restauramos y limpiamos la cúpula en 1981, a pesar de ser un encargo del Instituto de Restauración de Madrid, pues no saben cómo limpiarla cuando realmente hay suciedad, y se dedicaron a pasar agua caliente y a picar grietas en profundidad y a sellarlas y endurecerlas con morteros industriales para revestimientos de fachadas, que no llevan cuarenta años de resistencia contrastada.

En cuanto a Santa Engracia y su laguna, el restaurador Ballester la pintó y trabajó con pintura al temple, que se transformó y oscureció por los malos materiales de la época y la contaminación ambiental existente por la calefacción de carbón de aquellos años. Al limpiar esta zona hubo que eliminar estas dos cabezas muy deterioradas que desentonaban con el conjunto y bajo ellas había una gran laguna que abarcaba hasta San Hermenegildo y no había ningún resto de pintura original, como dice este informe. Nosotros no repintamos sobre restos de pintura original. Continúa la publicación de datos inexactos con mala fe para desprestigiar e ignorar el trabajo anterior. La UNESCO, a través de su Instituto de Restauración de Roma, universalizó y recomendó el método de reintegración a regattino a la acuarela, a base de pequeñas rayas diversamente coloreadas que tratan de acercarse al tono original, pero sin confundirse con el. En la intervención actual han vuelto a pintar a punteado dos muñecas imitando la pintura de Ballester. La reintegración en la pintura mural no debe imitar a las miniaturas de marfil realizadas a puntitos a la acuarela.

Echamos en falta fotografías de detalle de las diversas cabezas y manos de las figuras, como las que publicamos en primicia en el cuarto tomo del GOYA del profesor Don José Camón Aznar, en una separata especial hecha por el profesor José Luis Morales y Marín, con textos y fotos nuestras. La obra completa son cuatro tomos publicados por Ibercaja y el Museo Camón Aznar. Ahora sólo se publican fotos de conjunto y a pequeño tamaño. Tampoco se publican los diversos análisis de los morteros y pigmentos de la cúpula que hubiese completado la información aportada.

En nuestra página de Picasa exponemos fotografías de nuestro trabajo, del estado en que se encontraba la cúpula de Goya antes de la restauración de 1981, y del estado en que la dejamos tras la misma, con imágenes de detalle de las figuras y del maravilloso dibujo realizado sobre el boceto sobre un papel de estraza marca imperial, con un mango de pincel fino y romo, y no directamente sobre el muro, como dicen los últimos interventores, que parece que no saben ni han practicado la técnica de la pintura al fresco.

Lo que si estamos preocupados es por las pinturas de Goya en la Cartuja de Aula Dei y ahora dicen que van a quitar el polvo de las pinturas, a un precio de fichaje de futbolista madrileño, ¡ qué caro nos va a salir el polvo ….

¡ Más valdría comenzar de una vez, la necesaria y prioritaria restauración de las pinturas de las tres cúpulas del Pilar de Ramón Bayeu que están llenas de goteras terribles y viejas, y las cuatro bóvedas de Francisco Bayeu que también están muy oscurecidas. Pero aquí hay mucho más trabajo …..

Carlos Barboza Vargas Eloísa Teresa Grasa Jordán
Restauradores, Facultad de Bellas Artes de San Fernando Madrid.

lunes, junio 22, 2009

Grasa y Modestino, una crónica comprometida y divertida

GRASA Y MODESTINO
Una crónica comprometida y divertida


En la mañana del día 28 de junio de 1912 sucedía lo siguiente:


Ahora baja el señorito Aurelio, …es como empieza la crónica de Modestino, publicada en el Heraldo de Aragón, del sábado 29 de junio de 1912, con el fin de dar la noticia de los 500 años del Compromiso de Caspe, como enviados especiales del periódico aragonés. Continúa Modestino: … cogemos el tren por los pelos, pues son las 6,45 y no viene el convoy nada más que con media hora de retraso ¡Caspitina si nos descuidamos¡ Para felicidad tuya, amigo lector, no me he dado cuenta de lo que por mí ha pasado desde que tomé el tren hasta que estreché en Caspe las manos de varios cariñosos amigos, que tuvieron la deferencia de esperarme. El viaje fue un dulce sueño. Entramos en la ciudad del Compromiso, Grasa y yo, objetivo y lápiz en ristre respectivamente….


De aquí en adelante, con una agudeza y conocimiento del acontecimiento, que en profundidad han estudiado y catalogado Antonio Barceló y Alberto Serrano, que pacientemente han recopilado y publicado toda la historia gráfica de Caspe, se presenta este video de Grasa y Modestino, “una crónica comprometida y divertida” realizado por medio de Producciones 4 esquinas, Caspe, 2009.


Se basa dicha realización en una documentación que comprende las 12 placas originales realizadas por Aurelio Grasa durante los días que estuvo en Caspe junto a Modestino para notificar el acontecimiento y las tres publicaciones del Heraldo de Aragón de los días 29 y 30 junio y 1º de julio de 1912, así como el Carnet de Prensa Española de Aurelio, sus cámaras y las fotos de Modestino y Aurelio.


Con la aportación de la documentación de nuestro archivo y la digitalización de las placas realizada por Carlos y Francisco Barboza Grasa, más la documentación del archivo gráfico de Barceló y Serrano y música original de Florencio Repollés Bielsa, se ha podido dar vida a un acontecimiento vital para Aragón y gracias a la unión de todo este material es que podríamos decir que Aurelio Grasa y Modestino inician un tipo de prensa de amable lectura, que se llamaría con el tiempo prensa rosa. Fellini realiza años mas tarde una película, una obra maestra sobre los paparazzi y la crónica rosa en La dolce vita.


Terminamos con esta frase de Modestino:
Qué hermosas van las mujeres de esta tierra dispuestas a quitar la devoción a los que admiramos su gentil donaire, encantados de haber nacido, para ser compañeros de tan lindas compañeras…..

Carlos Barboza

Video documental: Antonio Barceló

Ver artículo en Producciones cuatro esquinas

miércoles, junio 17, 2009

GOYA y la REGINA MARTYRUM en EL PAÍS


En 1987 el periodista y corresponsal de El País en Aragón, Javier Ortega, nos hizo una entrevista para este periódico que se publicó el 8 de enero del mismo año, cuyo título fue: Teresa Grasa y Carlos Barboza, el matrimonio de restauradores de la cúpula del Pilar, han encontrado cinco obras inéditas de Goya.

Anteriormente, el mismo Sr. Ortega, en 1985 nos entrevista para El País con la siguiente noticia: Confirmada la autoría de Goya de un retrato del canónigo Pignatelli, publicada el 28 de enero del mismo año.
El historiador José Luis Morales y Marín, en 1982 en su artículo publicado en El País, con el título Terminada la restauración del Goya rescatado de las ruinas en Zaragoza, explica perfectamente la situación en que se encontraba la cúpula de Goya y cómo la dejamos, siendo avalado nuestro trabajo por numerosos expertos internacionales que vinieron a visitarla, entre ellos Pierre Gassier, Jack Moffitt, José Gudiol, José Manuel Pita Andrade, Julián Gállego, Geneviève Barbiè, Rogelio Buendía, entre otros.

Tras la última restauración de la Regina Martyrum, debida a las goteras del templo de El Pilar, se volvió a rehacer todo nuestro trabajo, cuando lo único que había que hacer era arreglar los desperfectos causados por el agua y eliminar las sales correspondientes, por lo que se encareció excesivamente esta última intervención.

En año 2006, durante el último proceso de restauración, el suplemento de El País semanal publicó un reportaje con el título Lifting para Goya en la cúpula del Pilar firmado por Fernando García, el día 3 de diciembre de 2006, en el que tratan de manera peyorativa nuestro trabajo anterior. (Todos estos artículos se encuentran en internet). Teresa y yo enviamos una carta explicativa, por las alusiones, de la que se publicó un resumen en dicho suplemento en fechas posteriores.

Creemos justo publicar esta carta ahora completa en nuestro blog, con el fin de explicar nuestro trabajo y el método empleado, según las estrictas normas de la UNESCO, a través de su prestigioso Instituto Central de Restauración de Roma, en el que ampliamos y perfeccionamos nuestros estudios superiores de restauración realizados en la antes llamada Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
EL PAÍS CARTAS

Estimados Señores:

En El País semanal Nº 1575, del Domingo 3 de Diciembre de 2006, en la página 31, se publica un artículo firmado por Fernando García, sobre la última intervención realizada sobre la obra Regina Martyrum pintada por Goya en 1782 en El Pilar de Zaragoza. Queremos puntualizar algunas expresiones que salen en la entrevista, ya que citan nuestros nombres como los últimos restauradores que intervinieron en dicha pintura antes de la restauración que se está llevando a cabo ahora, lo que no es exacto.

En la pag. 32 se dice: "Me asusté. En las paredes había muchas tiras adhesivas para sujetar fragmentos. No se veía a Goya y ahora sí que se ve"

Creemos que hay que contar la historia tal como es.

En octubre de 1998 comenzamos a detectar humedades bajo la zona de los Innumerables Mártires de Zaragoza, y lo notificamos al Cabildo y a la DGA, a través del funcionario que participa en la última restauración. La prensa aragonesa se hace eco de la situación. Mas tarde viene Collaluchi a opinar, montan una escalera de bomberos y lo suben para revisar la pintura. Años después, colocan un andamio de urgencia y los operarios que envían de Madrid fueron los que pusieron las famosas “tiras adhesivas”.

Luego se desmontó ese andamio y se construyó el actual, aun que no comenzaron los trabajos.

Con el paso del tiempo, ocho años, la humedad afectó a mayor superficie pictórica, hasta afectar a diversas figuras, en especial al mártir de espaldas, con manto azul, junto a San Lamberto.

En la página 34, el funcionario que participa como experto dice: “Es una cúpula muy limpiada”. Lo que no sabemos es si se refiere a esta última restauración o a las anteriores. Nosotros, enviados por el Instituto de Restauración de Madrid y especializados en restauración de Pintura Mural en Roma, intervinimos fijando una gran cantidad de figuras que estaban desprendidas y efectuamos la limpieza de la superficie pictórica, eliminando la densa carbonilla depositada por la calefacción y los productos transformados y oscurecidos empleados por Ballester y Stolz.

A continuación se dice: “aunque no se dispone de mucha documentación” expresión que nos extraña, ya que dicho señor que pertenece a la DGA, sabe que nuestra intervención fue seguida puntualmente por la prensa y TVE, tanto que

El País publicó un artículo firmado por Javier Ortega.

Al finalizar el trabajo se publicó con todo lujo de detalles el libro Regina Martirum, editado por el Banco Zaragozano, con la colaboración de diversos historiadores y archiveros, en el que se publican por primera vez los esquemas de distribución de las 41 giornattas de pintura mural de Goya en El Pilar y la comprobación de la ejecución de 5 metros cuadrados de pintura diarios, entre otros muchos datos técnicos inéditos.

TVE editó un programa dedicado a nuestra labor de “Restauración de Pintura mural de Goya en Aragón”, dando gran relevancia a la Regina Martyrum. En el catálogo de Goya en Venecia, de Editorial Electa, se publicó un amplio informe de la restauración y en el 250 aniversario del nacimiento de Goya, la Diputación de Zaragoza editó “Goya frente al muro”, un amplio estudio sobre Goya muralista.

Le adjuntamos una foto general de la cúpula al finalizar nuestra restauración de 1981. Ocho años es demasiado tiempo para restaurar un pequeño roto que se ha convertido en un gran roto y un gran presupuesto. Cordialmente

Carlos Barboza Vargas Eloísa Teresa Grasa Jordán
Restauradores, Facultad de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, Instituto de Restauración de Roma, UNESCO. Miembros de ICOM.
http://www.goyarestauracion.com/



martes, junio 09, 2009

GOYA Y MARÍN BAGÜÉS EN EL PILAR Dos pinturas sobre tabla inéditas


Francisco Marín Bagüés, importante pintor aragonés de finales del siglo XIX y principios del XX, nació en Leciñena en 1879. El profesor García Guatas, en su estudio sobre el pintor, describe su trayectoria artística y su producción pictórica.

En estas dos pinturas inéditas que presentamos sobre la cúpula Regina Martyrum, pintura al fresco de Goya en El Pilar, Marín Bagüés observa perfectamente al pintor, y lo estudia con atención, ya que él también quiere pintar en El Pilar, y ¡ qué mejor maestro que el propio Goya para inspirar su moderna pintura ¡.

Hacia 1934, con el progreso de la consolidación y restauración de la Basílica de Pilar, parece ser que le encargan a Marín Bagüés la realización de bocetos con idea de completar el panorama iconográfico de las bóvedas. El pintor realiza una serie de seis bocetos para pechinas con un carácter cubista muy interesante y futurista. En 1939 pinta dos bocetos, con forma semicircular por su parte superior, con un carácter más acabado y menos cubista que las anteriores, con vistas a la decoración de la Basílica, pero por fin Marín Bagüés no pintó nada en El Pilar. Quizás, estaban destinados estos dos bocetos al espacio que ocupan los dos cuadros que pintó luego el valenciano Ramón Stolz en la zona central del Pilar.

Estas dos preciosas pinturas inéditas de Francisco Marín Bagüés realizadas en base a las pinturas de Goya en la cúpula Regina Martyrum de El Pilar, tienen una categoría pictórica excepcional, presentan un equilibrio cromático que ha tenido muy en cuenta la técnica goyesca, a la que añade su peculiar concepción cubista de la composición, pudiendo enclavarse en la época de búsqueda de la materia pictórica y de la evolución de la pincelada en la que el cubismo y el futurismo llamaban su atención, entre 1926 y 1934. Son dos pinturas atentas al momento histórico y artístico, con el colorido y la armonía goyesca.

Actualmente, para nosotros, estas dos pinturas inéditas de Marín Bagüés, de colección particular, tienen un gran interés documental, ya que fueron realizadas antes de la restauración efectuada por Stolz entre 1941 y 1942 y la de Ballester en 1967, y podemos estudiar en ellas el sentido del color que transmitía la cúpula goyesca, lo que nos demuestra que el trabajo que realizamos en la limpieza y consolidación de la pintura de Goya era la correcta (ver reportaje fotográfico comparativo en picasa). Y no como quieren hacer creer en el informe de la última y costosa restauración sufragada por Caja Madrid, en el que publican reiteradamente fotos antiguas de antes de nuestra intervención, para justificar ésta, creándose una confusión cronológica, ya que no aparece en el informe la cúpula en el estado en que la encontraron antes de la intervención actual, sino que remiten a fotos de los años anteriores. Es el caso de la figura de Santa Engracia que volvieron a repintar, imitando las figuras antiguas de Ballester. Por otra parte, la agresiva limpieza con agua caliente, como describen en el informe, ha debilitado la capa carbonatada original de la pintura al fresco.

Ver toda la restauración de Goya en Aragón en http://www.goyarestauracion.com/
y la cúpula Regina Martyrum en picasa

Carlos Barboza Vargas Eloísa Teresa Grasa Jordán

Restauradores Facultad de Bellas Artes de San Fernando UNESCO, Roma Miembros de ICOM

viernes, junio 05, 2009

BARBOZA XILOGRAFÍAS COSTA RICA

En el catálogo de la exposición BARBOZA SOBRE METAL (30 años de grabado 1968-1998) realizada en el Palacio de Montemuzo y auspiciada por el Ayuntamiento de Zaragoza, se describe la exposición retrospectiva de obra gráfica de Barboza sobre plancha de metal, aguafuertes, aguatintas, punta seca, mezzotintas, etc. Fue prologada el historiador del arte Rafael Ordóñez Fernández y por Teresa Grasa Jordán, quien explica la génesis de estas 58 xilografías realizadas en Costa Rica, de la siguiente manera:

“En el verano de 1968 venía Carlos Barboza a Europa para estudiar Grabado Calcográfico en la entonces Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Atrás quedaron sus 58 xilografías, esos grabados sobre madera, con rostros de niños que gritan al futuro, surgiendo de las vetas de árboles tropicales. Atrás quedaron los papeles japoneses y las hojas blancas que iban rescatando las imágenes a golpe de cuchara y tinta negra. Grabados manuales, uno a uno, lentos, costosos, profundos y con una gran carga de justicia social. Grabados íntimos y colectivos, expuestos con el Grupo Totem en escuelas, plazas, jardines y teatros.

El sueño de las técnicas de grabado calcográfico, grabado sobre metal, le perseguía desde la contemplación de los grabados de Rembrandt y de Goya, o de las litografías de Honoré Daumier en los libros traídos por Lola Femández, profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica y a través de las clases de Historia del Arte que impartía D. Francisco Amighetti, espléndido xilógrafo, quien hablaba del Renacimiento, del Barroco, de la explosión de Francisco de Goya, del Impresionismo y del dominio del color y de la forma, desde su visión de artista y profesor.

Aquellas clases de arte marcaron el futuro de Carlos, quien cambió las reglas de la técnica por los pinceles, las gubias y las puntas aceradas. La obra del mexicano José Luis Cuevas y las conferencias impartidas por D. José Gómez Sicre sobre el Arte Latinoamericano fueron decisivas para trasladarse a Europa, con una beca otorgada por la Dirección General de Artes y Letras, hoy Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, para estudiar grabado calcográfico.”

Las xilografías de Barboza realizadas en Costa Rica entre 1962 y 1968, han sido expuestas desde sus inicios expositivos en:

1964 - Exposición Cultural del Grupo Artístico Comunal.
Distrito del Zapote. San José, Liceo Rodrigo Facio, 15 septiembre.

1965 - Grupo Totem.
San José, Las Arcadas, 20-27 agosto.
1966 15 Totem.
San José, Centro Cultural Costarricense- Norteamericano, 9-24 junio.

Grupo Totem.
San José, Caja Costarricense de Seguro Social, 13 septiembre.
1967 Grupo Totem.
San José, Ministerio de Educación, Dirección General de Artes y Letras, 7-20 julio.
Grupo Totem.
Exposición de pinturas. San José, Centro Cultural Costarricense-Norteamericano, 14-28 noviembre.

En España sigue trabajando la xilografía y el linograbado y han sido expuestas en la primera exposición de artistas costarricenses en España:

1969 3 Pintores Costarricenses. Arroyo-Barboza-Fernández.
Galería AYDE, Arte y Decoración, 3-22 marzo. Madrid

Individualmente en Zaragoza:

1982 Barboza. Obra gráfica 1962-1982. Museo de Bellas Artes.
15 abril. Zaragoza.
1990 Barboza. Xilografías-Linóleum, 1962 -1990. Museo del Grabado GOYA.
17 junio. Fuendetodos.

Estos grabados han sido publicados en Costa Rica ilustrando la página dedicada a los escritores del Círculo de Poetas costarricenses en los periódicos La República y Eco. También fue la portada de la primera edición del libro Nosotros los hombres del poeta Jorge Debravo, editado por la Editorial Costa Rica en 1966.
En España se comentaron en La Codorniz por Villagómez, y en Zaragoza por el periodista Juan Dominguez Lasierra y por Angel Azpeitia, crítico de arte del Heraldo de Aragón.

Ver la obra xilográfica de Barboza realizada en España en la página web www.barbozagrasa.com y la realizada en Costa Rica en picasa.